jueves, 23 de marzo de 2017

16/03/2017

Rendirse siempre parece la mejor opción 

Pero no nos confundamos,no es la mejor sino la mas cómoda.Así que no se puede considerar una opción,lo cómodo no es  siempre lo correcto.

He vuelto a recaer.

Dos años después,vuelvo a escribir palabra parecidas a las que ya escribí.Vuelvo a estar en una cama sin apenas poder moverme,sin que mis piernas funcionen del todo bien,y mi espalda irradie dolor.Pero esta vez tengo la cabeza fría,sé a lo que me enfrento,conozco la sensación de agobio y de soledad que vendrán a hacerme una visita de vez en cuando,sé como son los pensamientos que pasearan por mi cabeza los días que este peor...todo eso ya lo conozco,y tengo armas para poder enfrentarlos,los recuerdos pueden ser grandes aliados en muchas ocasiones,pues nada dura eternamente,y mi estado por mucho que decida quedarse conmigo,tarde o temprano se marchará.

Tengo que reconocer que es duro verse así,sin apenas poder moverte y sentirte impedido,cuando hace apenas unos meses estabas haciendo metros y metros en una piscina sin parar.Pero como he dicho antes,nada dura para siempre.

Lo facil sería tirar la toalla,aceptar que cada dos por tres voy a estar así,y que todos mis esfuerzos van a ser en vano,que tengo una enfermedad que por mucho que luche contra ella no tiene ni cura ni solución,que estoy limitada por todos lados y jamas poder hacer una vida normal como la de cualquier persona....bueno,eso seria lo fácil ¿no? pero,¿acaso es posible seguir viviendo pensando así?¿ acaso se puede ser feliz con ese pensamiento diario en la cabeza?no,en absoluto,es imposible.Ahí es cuando aparece lo difícil,la lucha,tanto física como mental,combatir con nuestro espíritu luchador,querer y poder aunque parezca imposible,superarnos día tras día,aunque el reto sea subir una escalera,reír aun cuando por dentro sintamos que morimos,seguir caminando pese a los obstáculos que diariamente nos encontramos.....eso es lo difícil,y a eso es a lo que nos enfrentamos diariamente.

Nunca se nos puede olvidar que somos guerreros,que estamos en una lucha diaria,y que nuestro enemigo tiene multitud de armas con las que atacarnos.Unas veces vencerá,otras,la gran mayoría,saldremos victoriosos.Pero JAMÁS debemos de tirar la toalla,por que hasta de las batallas perdidas aprendemos cosas que nos hacen ser más fuertes.

Un tal Pablo Reaz nos hizo ver que la vida es hermosa,aun cuando para el parecía estar todo perdido,y razón no le faltaba.

Venga lo que venga,lo que sea,desde lo más pequeño hasta lo más grande,le haremos frente.Lo que sea.


                               16/03/2017















domingo, 5 de marzo de 2017

Paciencia,el mayor medicamento.






"Tenemos que ser pacientes con nosotros mismos"






Pues sí,dicen que la paciencia es una virtud y razón no le falta la verdad, tenemos una enfermedad que no sabemos por donde va a salir, una enfermedad cambiante en muchos aspectos,y en ocasiones, en miles de ocasiones digerir esto se nos hace extremadamente difícil. Es lógico y normal, nos adaptamos y acomodamos a nuestra zona de confort y vernos en la obligación de salir de ella se nos hace un mundo. Es por ello que cuando somos diagnosticados con alguna enfermedad de este tipo, en el que el cambio de vida a una más saludable es obligatorio, nos encontramos con que tenemos que volver a reeducarnos, volver a empezar de cero, coger hábitos y costumbres nuevas que en ocasiones no nos gustan.Todo esto es un proceso complicado,nadie cambia de vida de la noche a la mañana sin esfuerzo y sin que le cueste,es por eso que necesitamos ser extremadamente pacientes con nosotros mismos.

Veréis cuando a mi me diagnosticaron la Espondilitis anquilosante (y ya va camino de los 3 años) no pensé en lo mucho que tendría que cambiar mi vida .Yo era fumadora,y clienta habitual de los establecimientos de comida basura,y el único deporte que practicaba era el zaping en el sofá de mi casa.Jamás me propuse ninguna meta y veía la vida pasar sin disfrutarla de verdad.Pero a raíz de salir de aquella consulta, algo hizo "click" en mi cabeza. Fuí consciente de lo que la E.A estaba haciendo a mi cuerpo,de como me estaba modificando poco a poco y en ocasiones sigilosamente.
El mes que viene hace 3 años, y nada tiene que ver con lo que hubo entonces. Pero hay algo que por mucho que lo intente ocultar es imposible.Mi ANSIA.
¿No os ha pasado? cuando estamos en pleno brote,esos días en lo que nos cuesta horrores levantarnos y arrancar por la mañana,arrastramos durante todo el día el pesar del dolor,y por mas pastillas que nos tomemos sabemos que nos acompañará durante la noche también. Pero ahí no queda la cosa,por que cuando nos metemos en la cama después de habernos tomado nuestra dosis de medicamentos para al menos intentar sosegar un poco el dolor, pensamos en  que mañana será otro día y el dolor habrá desaparecido para entonces, pero amanecemos igual o si cabe, peor. Es entonces cuando entramos en un bucle en el que damos toda la importancia de nuestro día a día al DOLOR.

Permitirme que haga una pequeña reflexión sobre esto,desde mi opinión.
Me considero novata todavía,aunque diagnosticada desde hace solo 3 años llevo conviviendo con ella desde los 15, y nunca antes el dolor a pesado más que mi día a día.Para mi tener dolor siempre ha formado parte de mi vida,y no le daba más importancia de la que tenía.En mi caso, la E.A se manifestaba en forma de ciáticas que en muchas ocasiones me impedían andar con normalidad. Ahora a esos dolores les pongo nombre (brotes) y les pongo "solución" (arcoxia,manta de calor,tens,baños de agua caliente...).
Pero fue cuando en abril del 2015 cuando eso a lo que no le daba mayor importancia cobró la que realmente tenía,le pusieron nombre,le pusieron fecha de inicio,y sello,con el que marcar un historial para siempre. Desde ahí, le empecé a dar importancia al dolor, a que controlara mi día a día, mis estados de ánimo,mi calendario...todo. Dejé que el dolor tomara posesión de mi vida, y eso amigos,es el MAYOR ERROR que podemos cometer. Es normal que en esos días en los que nos levantamos mal nuestro ánimo decaiga un poco, pero eh, la mente tiene que estar en su sitio y fuerte, no decaer. Acordarse de los momentos en lo que no tenemos dolor, saber que es algo pasajero que puede durar más o menos tiempo nos ayudará. Tomarnos un  momento y decir "vale, hoy me he levantado un poco mal, pero esto no va a condicionar mi día, pies en el suelo,sonrisa en la cara y a comerme el mundo"
Es por eso que el ansia de querer encontrarnos bien  rápidamente sin tener que aguantar días de dolor no nos hace ningún favor, no nos podemos resignar ante él, claro que no, pero el no comprender esa etapa, el no ser comprensivos con nuestra situación,creo que empeora las cosas. Por eso insisto tanto en tener cada poco un tiempo de reflexión, el tiempo necesario para poder volver a coger las riendas de nuestra vida con fuerza.
Que paremos a descansar no nos hace mas débiles,por que con cada impulso que damos después de coger fuerzas, llegamos aun más lejos.


Si a ti te han diagnosticado E.A hace poco espero que esto te sirva de ayuda, pues es un camino complicado, pero no imposible.Cuando te encentres en esos días de tanto dolor, te animo a que te sientes un ratito en el sofá,con una taza de te,y pienses en esta reflexión. Piensa en lo fuerte y especial que eres, tomate ese tiempo para poner las cosas en cada sitio y para preparar tu impulso de nuevo :)